Arturo Ortega Morán

Aunque de origen potosino, resido en Monterrey N.L., México. Siempre me llevé bien con la física y las matemáticas, así que, al no tener claro a lo que me quería dedicar, opté por estudiar ingeniería química en la Universidad Autónoma de Nuevo León. Por poco más de dos lustros, fui profesor de matemáticas en la misma universidad. En esa época, me gustó la computación, que en aquellos años era novedad, y me inscribí en la Facultad de Matemáticas (aprovechando que me quedaba enfrente), y estudié Ciencias Computacionales. Después, trabajé en una compañía que hace cosas de vidrio y me involucré en el interesante campo de la modelación matemática ¡Ah! que buenos tiempos aquellos. Luego, la vida me llevó a desempeñarme como consultor y capacitador independiente. De ahí me nació la cosquillita de hacerme microempresario y puse un taller para fabricar muebles rústicos. Fue una aventura que duró ocho años y que siguió una trayectoria parabólica, y como tal, hubo de terminar.

En el tiempo de microempresario, la nostalgia por el trabajo académico, me llevó a recorrer los andurriales del lenguaje y, en estos caminos, fui recogiendo historias de palabras y expresiones. Fue así que nació ¡Hasta que me cayó el veinte! . Algo de lo que he escrito, ha sido publicado en los periódicos: El Porvenir de Monterrey N.L., El Sol de Carolina del Norte, Bajo el Sol de Yuma Arizona y Ecos de la Costa de Colima. Además, he publicado en la revista Latin.am de Hamburgo Alemania y en la sección Rinconete  del  Instituto Cervantes, en España. En 1995, edité el libro Navidad, con textos de Silvino Jaramillo; y, en 2002, publiqué el libro ¡Hasta que me cayó el veinte!

Lo mejor que me ha dejado este trabajo, son grandes amigos, que como tú, apreciable lector, le dan razón de ser a este sitio.