¡Ya me cayó el veinte!              

   “ a fuerza de llevar años zambullido entre palabras, he sabido que no somos los mexicanos, los únicos a quienes una moneda hace « click » en el cerebro

Por Arturo Ortega Morán

7/abr/2006

www.yamecayóelveinte.com

Hay muchas cosas de las que no me acuerdo. Pero, de aquel ocho de abril de 2001, he guardado especial memoria. Aparte de que fue mi cumpleaños, en ese día, por vez primera escribí la historia de una expresión coloquial. No lo sabía, pero estaba naciendo lo que sería un proyecto que a punto está de completar su primer lustro.

Aquella primera expresión fue: «¡ya me cayó el veinte!» que, en México, decimos cuando por fin logramos entender algo. Este decir, me pareció bien para dar nombre a este proyecto, que ahora es columna periodística y sitio en la Internet en donde seguimos hablando de palabras y expresiones que, aunque en el papel parecen planas, en una dimensión que no se ve, ocultan deliciosas historias esperando a ser contadas.

«¡Ya me cayó el veinte!», es expresión que tiene origen en la época en que, en México, los teléfonos públicos funcionaban con una moneda de veinte centavos « un veinte » . Cuando se lograba la comunicación, la moneda caía en el recipiente del teléfono y entonces se decía: « ya cayó el veinte ». Si, por el contrario, la comunicación no se lograba, entonces se decía: « no cayó el veinte » . De este decir, los mexicanos hicimos metáfora y ahora lo usamos para referirnos a ese momento en que por fin se nos « prende el foco » y logramos entender algo.

No han faltado alabanzas a lo simpático y original de la expresión; así me lo han hecho saber algunos lectores de otros países. No obstante, el tiempo ha pasado y a fuerza de llevar años zambullido entre palabras, he sabido que no somos los mexicanos, los únicos a quienes una moneda hace « click » en el cerebro. Resulta que, en Gran Bretaña, « the penny has dropped » (el penique ha caído) se usa para decir que, súbitamente, alguien ha entendido una situación. La expresión surgió por comparación con las viejas máquinas de ranura de la época victoriana, donde un juego funcionaría sólo cuando el penique (moneda inglesa) cayera. ¡Chale! ¡Igual que nuestro veinte!

Pero, aún hay más. Resulta que, en Alemania, dicen: « Jetzt ist bei mir der groschen gefallen! », que puede traducirse como « me cayó el groschen »; donde « groschen » es una vieja moneda alemana para también activar máquinas de ranura. Y sí, también se usa para decir « ya entendí ». ¡Otra vez nuestro veinte! Ahora en tierras teutonas.

Por si fuera poco, en hebreo existe la expresión « Nafal Ha-asimon » (cayó el asimón ) . Y qué creen… pues resulta que el « asimon », era la moneda que en Israel ¡caía en los teléfonos públicos cuando se hacía una llamada! Y también, figurativamente, la expresión significa « ya se entendió ».

Después de leer el artículo,Chimoiu Anca-Maria, desde Rumania, nos cuenta:

Amigos del espanol, es la primera vez que escribo. A lo mejor meto la pata, hace ya tiempo que no hablo o escribo en espanol... He leido el articulo sobre la expresion "ya me cayo el veinte" y os queria decir que tambien en rumano existe una expresion semejante: "mi-a picat fisa", en la cual "a pica" es el verbo "caer" y "fisa" es cualquier moneda de mas o menos valor que se utiliza para poder hablar al telefono publico. En los ultims años, las monedas en Rumania casi no tenian valor y la gente utilizaba tarjetas, pero la expresion seguia ser la misma.

hasta luego

Anca

Y de Argentina, Norma Iris nos dice:

En Argentina, usábamos una ficha en lugar de una moneda, por eso decimos " me cayó la ficha", a pesar que ya no hay fichas seguimos diciendo la frase para indicar que hemos entendido. Un beso, un abrazo y todo mi cariño.

También de Venezuela, nos llegan noticias:

Arturo: Aquí en Venezuela existe una expresión -desde que tengo memoria y tengo 39 años- muy parecida a la que hablas en el artículo. Se trata de: "Me cayó la locha". "Locha" era una moneda de 0,125 céntimos de bolívar que no circula desde hace unos 30 ó 35 años. Alguna vez he escuchado que no se refiere a los teléfonos públicos como en tu caso, sino a la onomatopeya del sonido del metal cuando cae al piso (¡Clink!) y la idea de que se ha activado un conocimiento al cual estabas tratando de acceder y no podías. Cuando llegas a él: ¡Clink! La gente dice: "Estaba pensando en eso y de repente me cayó la locha"; "No entendía de qué hablabas y al fin me cayó la locha".

Antonio Nuñez

Quizá por influencia de Argentina, Brasil también entra en el juego. Esto es lo que nos cuenta Delia:

Arturo, este último comentario me hizo recordar que aquí en Brasil dicen: "caiu a ficha" cuando recuerdan algo, o se dan cuenta de algo, de repente . Saludos.

Delia María De Césaris

 

¡Caray! Nunca como ahora, me ha caído el veinte de que en estos tiempos… ¡qué difícil es ser original!.

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